20 | jun | 2013
| Fotografía por: Elif Altinbasak
ETIQUETAS
Gezi y la nueva consciencia del espacio público

Turquía está pasando por tiempos de levantamiento y cambio. El movimiento ciudadano contra el gobierno turco empezó, y fue por culpa de, un pequeño parque. Se trata de Gezi Park, ubicado al lado de la plaza Taksim, en el barrio Beyoğlu de Estambul. Su importancia podría pasar desapercibida. Es de los parques más pequeños de la ciudad, pero a la vez uno de los últimos espacios verdes en el área.


En mayo de 2013, los planes de sustituir el parque con un nuevo desarrollo (un shopping mall o un posible hotel de lujo) llevaron a un levantamiento sin precedentes. La primera medida que tomaron los manifestantes fue ocupar el parque, lo que los llevó a un enfrentamiento directo con las fuerzas policiacas. Las escenas de la policía atacando a unos cuántos ciudadanos defendiendo los árboles de Taksim conmovieron a un país entero.


Dentro de poco tiempo, las protestas ya no tuvieron que ver ni con los árboles ni con el parque, sino que con la políticas del gobierno. Para principios de junio éstas se extendieron hacia ciudades como Izmir o la capital Ankara en las que la gente empezó a ocupar las calles.


Esta defensa de un espacio publico transformándose en un levantamiento nacional es un fenómeno nuevo, digno de ser estudiado. Durante las primeras semanas del mes de junio de 2013 el parque Gezi alcanzó una dimensión simbólica para los que luchan no solamente para políticas urbanas más participativas, sino que para todos aquellos deseando vivir en un sistema democrático.


Los planes de desarrollo del Primer Ministro Erdogan y de su Partido de la Justicia y el Desarrollo (en sus siglas, en turco: AKP) empezaron en los barrios marginados de Estambul, algunos de ellos ubicados en la periferia de la ciudad, otros ubicados en el centro de la metrópoli turca. En el barrio Sulukule, por ejemplo, mayoritariamente habitado por los Roma (la comunidad gitana), el gobierno empleó medidas de evacuación forzada y de destrucción de edificios con el propósito de construir barrios totalmente nuevos. Esto hizo que la población de clase media y media-baja se viera forzada a emigrar hacia las afueras de la ciudad.


Cuando el Partido para la Justicia y el Desarrollo (AKP) de Erdogan adoptó la Autoridad para el Desarrollo de la Vivienda (en sus siglas, en turco: TOKI), la transformó inmediatamente en un órgano del Primer Ministro Erdogan, favoreciendo su plan de reconstrucción de la ciudad. El propósito de la TOKI cambió: si antes apoyaba proyectos para una vivienda económica, se transformó en el motor de los nuevos planes de desarrollo de la ciudad, cazando los terrenos más valiosos de Estambul.


Todavía no se conoce el destino del parque ni del mismo gobierno del Primer Ministro. Después de semanas de protesta, Erdogan entendió que el problema solamente se resolverá consultando el pueblo (a través de un posible referendo) y dialogando con los grupos de artistas, estudiantes y académicos que ocupan el parque Gezi.


La lección aprendida en Turquía es que al espacio público no se le pueden poner límites. La defensa de un parque mostró que tiene el potencial de extenderse a las calles de todo un país. En las palabras del artista y activista turco Can Altay: “Only the public makes public space truly public”.


En Turquía fue el poder ciudadano el que llevó a nuevas consideraciones del espacio público. Los ocupantes del parque Gezi le dieron vida a esta nueva conciencia: se tomaron la total libertad de intervención, plantando árboles y verduras, inauguraron una biblioteca abierta, e invitaron a pláticas y diálogos al aire libre. Fue la amenaza de la desaparición de un espacio la que realmente los motivó a apoderarse de él y a tomar consciencia de las libertades que este espacio implica.

Share

MaloRegularBuenoMuy buenoExcelente (Sé el primero en votar)
ARTÍCULOS RELACIONADOS
KEEP IN TOUCH
SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER