22 | abr | 2013
| Fotografía por: magnusvk
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Todos somos polvo

¿Qué tanto sabes sobre la calidad del aire en tu ciudad? ¿Sabes cómo cambia la calidad de un día para el otro?


Estamos consultando la calidad del aire en el área metropolitana el día 5 de abril de 2013. En toda la ciudad los valores indicados parecen ser satisfactorios, menos en la zona Noroeste 2, García, donde el valor indicado es de 102 PM10.


¿Qué son estas partículas menores a 10 micras? Son partículas muy pequeñas (la 100.000 parte de un milímetro) que circulan en el aire por mucho tiempo y que pueden ser inhaladas fácilmente. En los pulmones de los humanos y de los animales estas partículas impiden el intercambio gaseoso entre el aire que respiramos y la sangre.


El tráfico y la industria son responsables de, aproximadamente, tres cuartos del polvo en la ciudad. El resto lo generan los mismos hogares (basta con pensar en nuestras carnes asadas los fines de semana).


La intensidad de la contaminación con polvo varía, dependiendo de la hora del día y de la temporada del año. En la mañana, por ejemplo, a las 8 am, y en la noche entre las 6 y 8 pm la contaminación es mayor. Son las horas cuando más tráfico hay en la ciudad, porque es cuando la gente entra o sale de su trabajo. En las noches y en días de lluvia la contaminación es menor.


La concentración de las partículas también varía con la elevación. A los 2 m por arriba del piso, es decir, en la altura de nuestras cabezas, la concentración de polvo llega a un primer valor máximo – es donde se concentran el polvo de los gases del coche. A los 50 m está el polvo de la industria y de las centrales energéticas.


Durante el verano las inversiones térmicas y el polvo son las causas del smog. Una inversión térmica corresponde a un incremento de la temperatura con la altura. En efecto, el aire no puede elevarse en una zona de inversión, puesto que es más frío y, por tanto, más denso en la zona inferior.


Una inversión térmica puede llevar a que el polvo quede atrapado cerca del suelo, con efectos nocivos para la salud. En días con smog la ciudad queda bajo una campana de polvo.


Y, en nuestras casas ¿cómo se forma el polvo? No solamente las amas de casa lo conocen. El polvo siempre está. Siempre nace nuevo polvo y parece que nunca lo podemos limpiar completamente. Independientemente de qué tan limpia está una casa, el polvo siempre aparece.


Es importante saber que también en nuestros hogares todo produce polvo. El ser humano es una fuente de polvo. Durante un día un ser humano pierde en promedio 1 g de caspa (piel muerta), lo que les sirve de comida a los ácaros del polvo. Los excrementos de los ácaros son el polvo que nosotros percibimos. También nuestra vestimenta y nuestros muebles producen polvo. Hay un frotamiento constante que hace que la ropa que llevamos puesta frecuentemente se hace cada vez más delgada, es decir, “la ropa se hace polvo”.


Al polvo que nace en nuestros propios hogares se le añade el polvo que nace en el ambiente. También las plantas causan “polvo”. Ellas también eliminan material muerto y sobrante. También en el campo nace mucho polvo, pero el polvo que ensucia las casas de la ciudad es diferente del que ensucia las casas del campo. Se podría decir que el polvo del campo es más saludable, por ser orgánico. Éste sería el “buen polvo”, en comparación con el polvo de la ciudad, que sería “el malo”.


Todo y todos producimos constantemente polvo. Nunca lo vamos a poder eliminar de nuestras vidas. En realidad es testigo de vida. Lo que sí podemos desear: más polvo “del bueno” y menos polvo, “del malo”.


Fuentes:
Scienexx – Das Wissensmagazin
Helpster.de – Wie entsteht Staub?

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