20 | mar | 2013
Nota por: Sandrine Molinard
| Fotografía por: Alcalde ¿cómo vamos?
ETIQUETAS
La democracia del día a día

El desencanto de los ciudadanos con la clase política es patente en México, de norte a sur. No se salva ninguno: alcaldes, diputados, ni gobernadores. Existe un abismo que parece crecer año con año, y pareciera que no se encuentran los cauces para encarrilar esta frustración ciudadana, ni acciones que permitan reconstruir esta relación.
La democracia misma está en tela de juicio cuando los ciudadanos no se sienten representados por las autoridades que la mayoría eligió.


En el año 2011, un grupo de organizaciones civiles se reunió para tratar de buscar una forma de cruzar el abismo y reconstruir un puente de comunicación entre gobernantes y gobernados. Para recuperar la confianza de la ciudadanía, se analizó que los futuros alcaldes tendrían que rendir cuentas claras a la sociedad. Y además, trabajar en proyectos que produzcan un impacto positivo en la vida cotidiana de las personas. Las organizaciones participantes lanzaron una consulta entre activistas, académicos y expertos para determinar qué acciones quisieran pedirles a los futuros alcaldes. Con la característica de que estas acciones deberían de ser las mismas para los 9 municipios del área metropolitana de Monterrey, y ser de competencia de los alcaldes.


En el 2012, todos estos esfuerzos se materializaron en una plataforma de 10 acciones, llamada: Alcalde ¿cómo vamos?, apoyada por más de 40 organizaciones e instituciones del Estado. Los, entonces, candidatos a alcaldes se comprometieron en sus campañas políticas a llevarlas a cabo en caso de resultar electos. Este compromiso sigue en firme a la fecha, y en septiembre se realizó la primera reunión de trabajo de un día y medio entre alcaldes electos y las organizaciones de la Plataforma, para acordar las bases de la medición del desempeño de los ediles.


Concretamente, estas 10 acciones ¿en qué podrán tener un impacto directo en nuestra calidad de vida? Para contestar esta pregunta, podemos enfocar la mira a las 3 acciones orientadas a mejorar la calidad de los espacios públicos en la ciudad. Los nuevos alcaldes se comprometieron concretamente a:


- Crear en cada municipio una Vía Recreativa semanal. La existencia de estas vías recreativas, similares a “San Pedro de Pinta” que se lleva a cabo cada domingo en la Calzada del Valle, ofrecerá a los habitantes de los 9 municipios metropolitanos un espacio de convivencia, de deporte, de paseo. La ocupación de las calles por la ciudadanía es un elemento clave para consolidar el tejido social gravemente afectado por la inseguridad.


- Reforestar los municipios, con metas ambiciosas de plantar un árbol por cada 3 habitantes. El área metropolitana carece de árboles, con impactos negativos en la calidad del aire, y las temperaturas urbanas. ¿Cómo podemos promover que los habitantes de la urbe caminen, si lo tienen que hacer en banquetas sin sombra y con temperaturas muy elevadas la mayoría del año?


- Crear suficientes unidades deportivas municipales, de tal modo que se logre una cobertura geográfica adecuada, y que todos los habitantes de cada municipio, puedan activarse a bajos costos. El acceso de los ciudadanos al deporte es esencial, para alejar a los jóvenes del ocio, reducir la tasa de obesidad y, nuevamente, ofrecer opciones sanas de esparcimiento.


Si bien, el argumento de muchos gobernantes pudiera ser que “no hay dinero” para llevar estas acciones a cabo (además de las otras 10 acciones de la Plataforma), la experiencia de muchas otras ciudades demuestra que cuando se quiere lograr una ciudad enfocada al bienestar de sus habitantes la creatividad de los gobernantes y la priorización del gasto público son herramientas poderosas para lograr el cambio. Ciudades colombianas como Medellín han logrado cambios importantes, sin ser más prosperas o tener mayores presupuestos que los municipios del área metropolitana de Monterrey.


En los próximos tres años podríamos ver un cambio sustancial en el ambiente de la ciudad, la calidad de vida de sus habitantes, con vías recreativas en todos los municipios, áreas reforestadas y espacios deportivos accesibles para todos. No será suficiente, sin embargo. Hay que recordar que si bien los alcaldes se comprometieron con la población, el cambio requiere de la participación activa de todos los ciudadanos, de una transformación profunda de nuestro compromiso individual con una mejor ciudad y, además, de las ganas que le echemos a contribuir a la transformación de nuestro entorno.


Para más información: www.comovamosnl.org

Share

MaloRegularBuenoMuy buenoExcelente (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
ARTÍCULOS RELACIONADOS
KEEP IN TOUCH
SUSCRÍBETE AL NEWSLETTER