26 | ene | 2012
Nota por: Jesús Álvarez
| Fotografía por: Nemo's great uncle
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Costumbres inteligentes para lugares inteligentes

Son las costumbres las que rigen el carácter y la identidad de un lugar. La repetición de sus acciones. Lo que siempre comen, ven, dicen, hacen y, también, lo que nunca hacen.


Tenemos muchas costumbres, sociales, culturales y religiosas. La costumbre de ver la televisión, los noticieros, la telenovela, de saber lo último, de hablar por hablar, de ir, de comprar y de tirar, de saberlo y no hacerlo, de leer y muchas otras que vamos obteniendo a lo largo de nuestras vidas. Nuestras costumbres nos definen como seres humanos, como sociedad y como persona.


Si buscamos una explicación a nuestro entorno debemos buscar dentro de las costumbres que tenemos y el por qué y cómo es que las hemos obtenido. Analizando una a una nos daremos cuenta que muchas de ellas tienen poco o nula relación con la mejora de nuestro espacio.


Nunca será tarde para corregir nuestro entorno, se empieza desde adentro, “limpiando” nos, “puliendo” nos, poco a poco, creando nuevas costumbres, costumbres inteligentes. No podemos esperar a que algo o alguien nos enseñe cómo hacerlo, tampoco podemos seguir culpando al de siempre y seguir esperando y esperando.


Un ejemplo claro es la basura, es nuestra huella en este planeta, lo que hagamos con ella nos define. Necesitamos costumbres inteligentes. Para llegar a ello ¿necesitamos un lugar que nos orille, que nos ayude a sensibilizarnos y por lo tanto nos facilite la creación de nuevas costumbres? Tal vez.


El que nos pongan botes de basura de diferente color, para cada tipo de basura, no garantiza que lo hagamos (separarla) y muchos menos si pensamos que no vale la pena hacerlo (dividir la basura) ya que la cadena de reciclaje siempre es un gran misterio. Para incentivar la creación de una nueva costumbre dentro de una sociedad se necesita una nueva forma de pensar, una donde se reconoce que se ha errado pero que nunca es tarde para cambiar y más cuando se trata del bien común. Se empieza con el ejemplo y en este caso el copiar está absolutamente permitido.


No es fácil dejar de hacer algo que repetimos todos los días y mucho menos hacer algo nuevo que nunca hemos hecho, como hacer tu propia composta o plantar tus tomates. Nos es fácil y más si pensamos que el lugar nos limita o nos orilla a no hacerlo. La limitación no debe de ser la excusa para la creación de nuevas costumbres, al contrario es acoplando nuestro entorno hacia éstas que logramos adoptar acciones positivas (costumbres inteligentes) que en un futuro podrán ser imitadas en espacios más adecuados y hechos con toda la intención de permanecer ahí para siempre, como prueba irrefutable de que es posible.


Nuestra ciudad tiene muchos errores y la demolición no es opción, no podemos destruirla y empezar de nuevo, no podemos borrarle, pero sí podemos empezar por reconocer que podemos ser inteligentes en todos los sentidos cuando se trata de construir y formar ciudad, pensando en el futuro sin olvidar el pasado, actuando con el presente.


Si reconocemos que muchas de nuestras costumbres básicas se basan en la supervivencia como seres humanos y no en la vivencia, entonces podremos generar los cambios necesarios para vivir mejor.


Buenas costumbres
San Pedro de pinta
Paseo dominical Tampiquito
Mercado de la fregonería
Cine en el parque
Andar en bici
Dar los buenos días a quien sea
Abrir la puerta a las damas
Lavar los platos



Por mencionar algunas…


Malas costumbres
Sacarse el moco en público
Estacionarse donde no se debe
Dar mordida
Tirar basura
Gastar gasolina
No denunciar
Uso excesivo del smart phone
Conformismo



Por mencionar algunas…


Costumbres Inteligentes
Separar la basura y saber su final y su uso posterior
Plantar lo que sea para uso personal o de la comunidad
Involucrarse y comprometerse con la vecindad
Uso inteligente del coche



Por que las necesitamos.

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