El propósito de este escrito es reflexionar sobre las necesidades que tenemos al encontrarnos en un espacio público, la calle. Y cómo son atendidas por parte de la infraestructura actual de las ciudades mexicanas.
Es innegable la relación que tenemos las personas con nuestro entorno, a través de la percepción. De ahí que nos guste más un lugar que otro y por ende nos sintamos mejor en él.
Son las costumbres las que rigen el carácter y la identidad de un lugar, el darle una práctica positiva a éstas depende de nosotros, de convertirlas en acciones que mejoren nuestro entorno.
Cuál es la ciudad más bella del mundo, qué implica contender para este atributo. Una respuesta única no la hay, pero las ciudades que destacan comparten varios factores imprescindibles en el diseño urbano.
¿Podríamos hablar del estilo de la ciudad de Monterrey? ¿Ha existido reflexión y planeación estética en esta ciudad? Hagamos el ejercicio de imaginar una nueva estética de la ciudad, integrada a todos los elementos urbanos que la conforman.