Los Milagros del Grijalva

El río Grijalva está muy lejos: cruza Chiapas y Tabasco. Hace pocos años, en 2007, las lluvias torrenciales aumentaron su caudal, anegando a la ciudad de Villahermosa y, entre otras cosas, también arrasó un pequeño pueblo, San Juan de Grijalva.


Todo hubiera quedado en la clásica tragedia: hubo muertos, perdieron todo, el pueblo desapareció para siempre… pero esa pérdida detonó la creación del programa de Ciudades Rurales Sustentables y así nació Nuevo San Juan de Grijalva, la primera ciudad rural sustentable del mundo, según la ONU.


Es una ciudad nueva: tiene apenas dos mil habitantes. Es tan nueva como Macondo cuando la imaginó Gabo, pero Macondo nunca produjo el cacao tan delicioso que se acaba de cosechar en Nuevo San Juan: su cosecha inicial – esto es auténticamente “garciamarquiano”- la acaba de comprar el chocolatero oficial del Estado Vaticano, para deleite y goce del Santo Padre.


Ya sé que en estos tiempos hablar bien de México es políticamente incorrecto, pero qué quieren: les quería amargar un poco el rato…


Nota: Si quieres leer más sobre este tema, consulta en nuestro blog el artículo de Alejandra Solís: El par vial.

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