Progreso en vertical

El edificio Latino ubicado entre las calles de Juan Ignacio Ramón y Escobedo, en el centro de Monterrey, se comenzó a construir en 1959 y concluyó en 1960. Con 31 pisos –29 pisos y dos subterráneos– se erigió, en un terreno irregular de 20 x 43 mts., como testimonio del progreso regiomontano, siendo el más alto de México, hasta entonces, construido en hormigón armado. Con un costo estimado de 35 millones de pesos, el proyecto fue liderado por los ingenieros Francisco Garza Mercado, Jesús Fernández Guerra y Juvencio Gutiérrez, apoyados por la Universidad de Nuevo León para las pruebas de resistencia, destacando a la edificación en simplificación y funcionalismo arquitectónico.

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